Continuan mis jornadas nocturnas, con prepago y cerrada en la tienda. Os reproduzco una conversación que se produjo entre el conductor de un turismo y yo:
Conductor: - Me abres el 21 (Es un surtidor de telemat donde pone que es de uso exclusivo para clientes autorizados, que son vehículos que disponen de ese sistema. Generalmente camiones y autobuses)
Yo: - No, es para camiones. Ponte en las calles de la 1 a la 6, por favor.
- No importa.
- Ya pero, además de que tu no tienes telemat, el boquerel es mucho mas grueso y no te va a entrar.
- Sí, si me entra
- ¿¿¿???? ¿Seguro?
- Sí
- Mira, que el combustible sale con mucha fuerza y te puedes poner perdido. Yo no quiero luego responsabilidades.
Se lo piensa, mira su vehículo y luego a las calles más cercanas y dice:
- Entonces ¿Dónde me pongo?
- En la que quieras entre la 1 y la 6. Donde veas las 4 mangueras que son las de los coches.
Se coloca y va y se echa 10 €. ¡Tanta historia para esto!. Si te dejo servirte en la de camiones lias una "que pá qué".
martes, 28 de agosto de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
La voz de Dios

Estos días me toca trabajar en turno de noche y, cuando estoy sola, lo hacemos a puerta cerrada y con prepago.
Muchos de los clientes, pese a ver la puerta cerrada intentan servirse combustible. Yo, micrófono en mano: "Caballero... (silencio), caballero...(silencio). El de la 6... el número 6... la six... eooooo".
Ellos empiezan a mirar hacia arriba, hacia un lado, hacia otro, y parece que piensan: "¿Es a mi? ¿Quién me habla? ¿El Señor se está poniendo en contacto conmigo?".
Nooo, soy yo. Le haces un gesto con la mano para que se acerquen a la ventanilla a pagar y vienen como diciendo: "y tu qué quieres ahora".
- Es prepago. Hay que pagar antes.
- Ahhhhh
Pues qué te imaginabas. A estas horas no estoy aquí para ligar con nadie, bonito.
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